mi nombre es Àngela,
soy mensajera entre mundos, y llevo en mi la frecuencia de las Sacerdotisas.
Ha sido a través de mi sexualidad que empecé a recordar y a ver que somos más de lo que vemos a través de los ojos. Soy canal, soy oráculo, ha sido así durante mucho tiempo y soy protectora y portadora del conocimiento del divino femenino. La espiritualidad y la sexualidad empezaron a entrelazarse, a medida que mi cuerpo y mi sexo fueron sanando. Después de la rehabilitación del suelo pélvico en un centro de medicina integral, me formé en terapia energética de sanación cuántica y en respiración consciente, con la finalidad de conocerme más a través de mi cuerpo.
Durante muchos años mi cuerpo estuvo contraído, en tensión, y sentía dolor cuando tenía sexo, incluso teniendo a alguien a mi lado que estaba ahí para mí. Creí que iba a ser así para siempre, pero una parte de mí se negó a aceptar que eso era todo. La rehabilitación me ayudó a volver a un punto neutro, me sentía más segura en mi cuerpo y mi placer, pero fue en ese proceso cuando me di cuenta de que mi primera relación y las creencias de mi entorno junto a la programación social, me habían dejado memorias de dolor, inseguridad y contracción, que aún me afectaban en cómo vivía mi sexualidad. Me fui haciendo cada vez más consciente de que mi experiencia sexual había estado condicionada por ese desconocimiento de mi propio cuerpo y de dejar mi placer en manos del otro. Había mucho en mí que no me había detenido a explorar antes de compartir mi cuerpo.
por eso decido acompañar a mujeres a ampliar su visión sobre su sexualidad, encarnando la sensualidad de sus cuerpos, volviendo a su centro, recuperando su poder.
sea cual sea la situación, con o sin rehabilitación, este acompañamiento es un renacer
de tu sentir y tu placer.
Los procesos que ofrezco van más allá de lo sexual, exploramos las creencias, identificamos lo que bloquea el cuerpo, liberamos memorias física, emocional y energéticamente.
EL ORIGEN DE TU ALMA
©2026. All rights reserved.
Powered by connection, clarity, and community.